jueves, 20 de julio de 2017

Clase de Ciencias

Collage. www.losdiascontados.com
Como siempre tras el verano llegaba el primer día de clase.
Como es evidente no pegué ojo la noche anterior, ni las anteriores,
una es muy cabezota, prevenida y responsable, eso si...
Bien pues llegó aquel primer día del nuevo curso.
Nuevos y nuevas maestras, nuevas compañeras y compañeros
que veíamos a distancia, pero estaban.
No me acuerdo del curso, ya que cambiábamos de plan 
cada dos por tres, y nuevas asignaturas, Ciencias y física o algo así.
La profesora, la señorita "C" tenía fama de gruñona y exigente.
La puerta del aula se abrió, tras su abrigo azul -grisáceo se asomaba
una cabeza canosa tirando a rubia y dos piernecillas, 
que caminaban con la calma que dan los años y la experiencia. 
Tras sentarse en la silla verde, 
 y a través de sus redondas gafas se asomaban sus ojos azules 
estudiándonos a todas. Comenzó a pasar lista.
Al llegar a mi número y nombrarme  preguntó si alguna hermana había estado en el centro.
Le dije que sí, aunque no recordaba a cuál de las dos se refería. 
Advertí su gesto de disgusto, y su comentario, algo así cómo que _"Vaya la que me espera". 
Yo debí ponerme mas que colorada, pero tras ese momento de debilidad decidí plantarle cara
demostrar que yo era yo, sin más, sin apellidos, ni nada, era "Rosa" Y punto.
Al día siguiente estaba en primera fila, delante de ella , sonriente.
Aunque era más de arte literatura y gimnasia, las ciencias, la física y la química también me interesaban.  Era todo oídos. Me humillaría si, pero allí estaría, dispuesta cómo la que más.


Imagen : www.rosaprat.es


No sólo no le molestó, sino que al que poco tiempo me pedía favores, 
y aunque  me burlaba al principio, cuando se giraba, y seguíamos llamándola 
"La vieja" Pero el caso es que la fui cogiendo cariño y ella a mí.
Collage : www.losdiascontados.com
Había unas ventanas muy altas, había que subirse a una barra metálica, y cerrarlas, pero eso no era problema, cuando más calor hacía , las cerraba, y todas protestaban, pero ella sabía de térmica y nosotras no. Cuando era invierno y escampaba, me pedía que la abriera, y tenía razón. 
Lo mejor era bajar a las cocinas a por su infusión de manzanilla con dos terrones, me encantaba bajar a aquel mundo, y me quedaba charlando con las cocineras, y el personal de cocina, luego subía
con la taza, mientras mis compañeras me miraban entre envidiosas y divertidas, porque claro,
no podía quedar de "enchufada", y ponía caras de cachondeo, para disimular. Como premio, me perdía quince minutos de clase, cosa que luego me fastidiaba.
Lo cierto es que aquella asignatura cada vez me interesaba más, 
y a menudo me sacaba a decir la lección del día, que normalmente me sabía.




Collage de : www.losdiascontados.com
Y así fue pasando el curso, al final me puso un nueve, y creo que se jubiló al siguiente curso,  ya os contaré los profesores que vinieron después, que también cómo la señorita "C" dejaron un profunda huella en mí. Me hicieron crecer en general,  pienso que tuve mucha suerte,
pero también me lo curré. Nunca se me dio mal la física ni la química...



Collage : www.losdiascontados.com



Parece que se acabó el curso, pero siempre llega otro.
 Venga que queda un mes y algo...  :-)

Podéis ver mas collages  en la web: www.losdiascontados.com




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